Resignificar para transformar

En Urrao, el puente conocido como El Infierno ha sido durante años la única vía para que la comunidad de Las Cruces llegue a la escuela, transporte alimentos y se conecte con el territorio. También ha sido un riesgo permanente.

Hoy, esa realidad empieza a cambiar. Nuestro negocio Gestión del Hábitat, asume la gerencia técnica para la reconstrucción de este puente junto a la comunidad, la Fundación Puentes de Esperanza, la

Alcaldía de Urrao y Fundación Fraternidad Medellín, priorizando la vida, la educación y la movilidad rural digna.

La obra tiene un valor de $267 millones y contará con una estructura apta no solo para peatones, sino también para mulas con carga, clave para la dinámica productiva y para las obras educativas que vendrán en el territorio.

Porque gestionar el hábitat es más que construir: es habilitar caminos, proteger a las familias y hacer posibles las oportunidades. Muy pronto, El Infierno resignificará su nombre para convertirse en el Puente de la Esperanza.