Llegar hasta la vereda La Comba, en Santo Domingo, no fue tarea fácil. Sin embargo, la distancia no fue un obstáculo para hacer realidad el sueño de transformar la vivienda de la familia de Rubén Osorno, colaborador de Operadora Avícola.
Gracias a los recursos del subsidio de mejoramiento de vivienda de Comfama, el aporte del Fondo SER de Grupo BIOS, la contribución de la familia y la gestión de nuestro negocio de Construcción de Vivienda, fue posible hacer realidad este proyecto. Su ejecución representó un importante reto logístico: el material de construcción tuvo que ser transportado en mulas, el único medio para acceder a la zona. Asimismo, el proceso de caracterización y acompañamiento social implicó desplazarse desde el casco urbano en moto ratón hasta la vereda y recorrer, posteriormente, cerca de 45 minutos a pie por un sendero de alta inclinación en cada visita.
Con una inversión superior a los 46 millones de pesos, hoy Rubén, Esmeralda y su hija Luna Sofía disfrutan de un hogar renovado. Esta historia demuestra que el compromiso y la unión de esfuerzos hacen posible llevar mejores condiciones de vida para los hogares en los territorios más lejanos.


